Terapia Ocupacional


  • Responsable del Dpto.
    Mercedes Polanco

    Información, prevención y reeducación

    El objetivo de la terapia ocupacional es fomentar la independencia de las personas con esclerosis múltiple, mejorando o manteniendo sus capacidades físicas, cognitivas y sensoriales y encaminando estos cambios a una funcionalidad real a la hora de desempeñar sus actividades diarias. Para ello el tratamiento se plantea desde tres enfoques:

    Preventivo: valorar los elementos de riesgo que inciden sobre las capacidades, como evolucionan estas con el tiempo y en los diferentes entornos y circunstancias y como puedo preservar estas capacidades vulnerables.

    Curativo: recuperar en su mayoría las capacidades perdidas a causa de la enfermedad.

    Paliativo: conocer las capacidades residuales y aplicarlas en la realización de actividades para que estas mantengan el estatus de funcionalidad del individuo.

    La Terapia Ocupacional dirige el tratamiento a las necesidades individuales de cada persona para lograr el mayor nivel de independencia y calidad de vida posible.


  • Rehabilitación y terapia ocupacional

    1. Capacidades físicas y sensoriales: se trabajarán por medio de actividades que impliquen fuerza, coordinación, manipulación gruesa y fina, precisión y estimulación sensorial.

    2. Capacidades cognitivas: empleando actividades que requieran memoria, atención, programación, orientación temporal y orientación espacial fundamentales para el desempeño de actividades de la vida diaria.

    3. Actividades de la vida diaria:son aquellas actividades que realiza la persona a lo largo del día y que son fundamentales para el desarrollo de la persona (alimentación, aseo, baño, transporte, hacer la compra…). Se entrenarán, adaptarán o se eliminarán barreras arquitectónicas que dificulten la realización de las mismas.

    4. Fatiga: se entrenará en técnicas de economía articular y ahorro energético que fomenten un mejor desempeño de la actividad con el menor gasto de energía posible.

  • Tratamiento precoz:

    Tras la aparición de un brote es fundamental llevar a cabo una intervención lo más precoz posible encaminada a lograr la mayor funcionalidad y recuperación alcanzable. 

Para ello se realizará un entrenamiento dirigido a la recuperación de las capacidades manipulativas, cognitivas y sensoriales, un entrenamiento directo de las actividades de la vida diaria, así como adaptaciones y empleo de ayudas técnicas que faciliten el desempeño de actividades durante el proceso de recuperación.